No existe un milímetro de mí donde ella no viva clandestinamente. Ella me dio y me mostró la luz, me enseñó a amar a partes iguales, a soñar con los ojos abiertos, a querer como una madre.
Cuando hablo de ella, es sinónimo de alegría, y reír, su deporte preferido. Tiene el corazón chapado con baldosas de generosidad.
Sus ojos son dos ríos Que fluyen en 1 mar llamado “todo por los demás”. Tan jovial como auto egoísta, vive fuera de su cuerpo Y mejor, no le insistas…
Sus manos hacen y deshacen Diseñan lo que estés pensando Y todo lo convierte en fotografía que revela todo su orgullo en sus paisajes favoritos.
Ella es mi libro de respuestas, la mina de mi lápiz… A veces mi freno de mano, otras, mi puerta de emergencia. Ella, sin dudar, mi mejor soldado.
Cuando hablo de ella, el silencio sucumbe a su llegada, los platos se colman de buenas intenciones. El sol hace su agosto y convierte su casa en un patio con flores.
Más de dar que de recibir, abogada frustrada y seguidora de sus tres reyes magos… Me faltan dedos para contar las veces que me has salvado.
Músico & escritor. Gestiono el blog www.lavidadepoe.com
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- Poesía en Órbita.
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Realizo videopoemas en YouTube y mi perfil de Instagram @lavidadepoe_
Actualmente preparo mi primer libro. Más info en www.mariolozano.info
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Precioso, qué bonito regalo
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y poder regalarlo 🙂
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Precioso….nadie jamás te querrá cómo ella
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Precioso poema para una madre. Que felicidad tenerte de hijo.
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