Bienvenida a la lucha de gigantes de altura, de alma⦠sagaz campanilla quiĆ©n me acompaƱa cincos dĆas cada semana. No hubo ninguna pregunta todo fueron respuestas seƱorĆa. Besos que saben a interrogación, abrazos que ocultan secretos y se envalentonan ante la ocasión. Una sorpresa sorpresiva con regalo inesperado y tarjeta de felicitación escrita aquella gĆ©lidaSigue leyendo Ā«Lucha de gigantesĀ»
